martes, 18 de noviembre de 2014

Oniria

Aquella noche hacían cola los sueños, queriendo ser soñados.
Helena no podía soñarlos a todos, no había caso, no había manera.
Uno de los sueños, desconocido, se recomendaba:

-Suéñeme, que le conviene. Suéñeme, que le va a gustar.

También hacían cola unos cuantos sueños jamás soñados,
pero entre ellos Helena reconocía al intruso de siempre,
ese bobo, ese pesado, y a otros sueños que decían ser
nuevos pero eran viejos conocidos de sus noches de volanderías y navegaciones.

Eduardo Galeano - Los Sueños de Helena


Ana soñaba con una sesión de fotos con sus cachorritas.
Ana quería una sesión en el campo...
Sin embargo me hablaba de la habitación de sus niñas toda llena de juguetes y juguetes, de las guerras de almohadas, de su mundo rosa de Hello Kitty, de jirafita, el muñeco fetiche de Paula con el que dormía...

Y así, mientras Ana seguía contándome su sueño yo pensaba: y por qué no soñar todos?, por qué no llevar esa habitación al campo...? por qué no soñar un sueño que quiere ser soñado?

Eso, por qué no?!! - y sonreí

Esto es lo que pasa cuando los sueños se cumplen, cuando las fiestas de pijamas se hacen donde tú quieres, cuando los pastelitos se empiezan en la cocina de casa siendo de harina y huevo y acaban al lado de un río siendo de arena y agua



oniria from ISABEL rojo on Vimeo.

Música: Every thing has change - Taylor Swift - Ed Sheeran

No hay comentarios:


facebook