domingo, 23 de septiembre de 2012

Cuéntame un cuento

-No quiero ser mayor jamás -dijo con vehemencia-. Quiero ser siempre un niño y divertirme. Así que me escapé a los jardines de Kensington y viví mucho, mucho tiempo entre las hadas.

Ella le echó una mirada de intensa admiración y él pensó que era porque se había escapado, pero en realidad era porque conocía a las hadas. Wendy había llevado una vida tan recluida que conocer hadas le parecía una maravilla. Hizo un torrente de preguntas sobre ellas, con sorpresa por parte de él, ya que le resultaban bastante molestas, porque lo estorbaban y cosas así y de hecho a veces tenía que darles algún cachete. Sin embargo, en general le gustaban y le contó el origen de las hadas.

-Mira, Wendy, cuando el primer bebé se rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos y éstos se esparcieron y ése fue el origen de las hadas.

Era una conversación aburrida, pero a ella, que no conocía mucho mundo, le gustaba.

-Y así -siguió él afablemente-, debería haber un hada por cada niño y niña.

-¿Debería? ¿Es que no hay?

-No. Mira, los niños de hoy en día saben tantas cosas que dejan pronto de creer en las hadas y cada vez que un niño dice: «No creo en las hadas», algún hada cae muerta.

J.M. Barrie - Peter Pan






Alguna vez una niña te contó un cuento?

Alguna vez quisiste corresponderla convirtiéndola en la protagonista de uno?





Algo así ocurrió con Natalia.

Una tarde de agosto llena de la magia que regalan los niños cuando aún creen en hadas, brujas, enanitos y espejos mágicos... cuando visitar Nunca Jamás solo consiste en ir a la segunda estrella a la derecha y luego todo recto hasta la mañana. :)




Música: Taylor Swift - Love Story

viernes, 7 de septiembre de 2012

En la cresta de las olas

Danzar no es levantarse sin esfuerzo como una mota de polvo en el asiento.
Danzar es alzarse sobre ambos mundos, haciéndose pedazos el corazón y entregando el alma.
Danza donde puedas partirte en pedazos y abandonar totalmente tus pasiones mundanas.
Los hombres de verdad danzan y giran en el campo de batalla; danzan en su propia sangre.
Cuando se entregan, baten palmas; cuando dejan atrás las imperfecciones del alma, danzan. Sus trovadores tocan la música desde adentro, y océanos enteros de pasión hacen espuma en la cresta de las olas.

Jallaludin Rumi - The Mathnawi





Vivir no es más que una danza y nadie dijo que fuera fácil aprender.
Pero merece la pena.

Bailamos? ^.^





Ana lo hizo

Está viva y danzando…
en la cresta de las olas




Música: California King - Rihana

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