viernes, 15 de junio de 2012

Me rindo... o el peso que no pesa

El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquiera nos reconoce. Hondas ojeras delatan que jamás dormimos, despabilados noche tras noche por los abrazos, o por la ausencia de los abrazos, y padecemos fiebres devastadoras y sentimos una irresistible necesidad de decir estupideces.

El amor se puede provocar, dejando caer un puñadito de polvo de quereme, como al descuido, en el café o en la sopa o el trago. Se puede provocar, pero no se puede impedir. No lo impide el agua bendita, ni lo impide el polvo de hostia; tampoco el diente de ajo sirve para nada. El amor es sordo al Verbo divino y al conjuro de las brujas. No hay decreto de gobierno que pueda con él, ni pócima capaz de evitarlo, aunque las vivanderas pregonen, en lo mercados, infalibles brebajes con garantía y todo.

Eduardo Galeano - El diagnostico y la terapéutica





Amor, mucho amor, fue lo que vi en sus miradas, en sus caricias.

En la voz de (su)Celine Dion

Porque renunciaría a todo
Para sentir la oportunidad de vivir de nuevo…

Tú eres la razón por la que sigo


Bueno, y en el millón de “wapas” que le regaló Marta a Pilar durante esas horas. No creeríais que lo olvidaría, verdad? :PPP





Gracias chicas por ser tan generosas conmigo, compartir vuestra intimidad y dejarme mostrar muchas (más de las que esperaba) de las imágenes que surgieron aquella tarde inolvidable.



Música: I surrender - Celine Dion


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